El balcón con vistas

con No hay comentarios

Como ya sabéis, la finca la compramos en un estado de abandono absoluto, y donde mas se notaba era en el terreno, pues la naturaleza siguió su curso y se había convertido todo en una selva descontrolada.

1

Cactus de todo tipo creciendo unos sobre otros delante de la casa, con una gran pendiente detrás hacia el campo de los almendros, cubierta de mas cactus con espinas asesinas. Era horrible y peligroso, así que el primer fin de semana que tuvimos las llaves de la casa, como tampoco podíamos empezar las obras ni sabíamos que íbamos a hacer, empezamos a limpiar por fuera. Nos tiramos casi toda la semana para dejar completamente limpia esa zona, pues no solo había que quitar los cactus sino también las raíces.. Creo que toda la familia tuvo que pringar un poco en ese rincón, nos íbamos turnando, a pico, chapo y pala.

2

Y así es como quedó…  no se que era peor, si la selva que había antes o el aspecto desolador que había quedado después…

3

La verdad es que se quedó así durante meses. Iba saliendo algún cactus de nuevo y yo me encargaba de quitarlos de raíz. Teníamos tanto lío con el interior de la casa, con cosas mas “urgentes”, que dejamos el balcón abandonado. Pero en Agosto, una vez acabada la piscina, ¡nos pusimos a ello!

Si os fijáis a la izquierda se ve el mirador, que es donde comemos normalmente en verano, y tiene unos pilares de obra vista en cada esquina. Como queríamos darle continuidad, decidimos poner también dos pilares iguales a cada lado del balcón.

Lo primero fue hacer una zanja para empezar la estructura bajo tierra, a modo de cimientos. Una vez hecha y rellena de tochana con hormigón, tocaba empezar con los pilares. Fue bastante entretenido andar nivelando para hacer que fueran mas o menos igual de altos y que no se viera uno de cada manera. Con la ayuda de un cordón, el nivel y el regle quedaron perfectos.

4 10

Una vez hechos los pilares, levantamos un par de filas de tochana para nivelar también con el mirador, siempre rompiendo junta para asegurar que no se caiga, aunque en este caso era un muro muy pequeño.

6

8

5

Revocamos el murete con mortero y llegó el turno de la celosía! Cuanto nos costó encontrarla, y que preciosa es!

Queríamos una celosía cerámica porque así hacía juego con los muretes y también con la fachada de la casa, que la pintamos de un color naranja suave. Una típica celosía blanca de hormigón no pegaba nada… pero como nos pasa siempre, en todas las tiendas de material de construcción que preguntábamos nos decían que no había, que ya no se vendía. Por suerte al final, tras cinco o seis intentos, la encontramos!

Colocamos una a una, dejando junta entre ellas, hasta completar las dos filas.

9

Luego pusimos el pasamanos encima, un par de losas sobre los pilares, unas macetas, algunas plantitas y este es el resultado!

11

12

Las plantas aún tienen que crecer (salvia, lavanda,..) para que no se vea tan pobre, además las plantamos en verano pero las fotos son de este fin de semana, y en otoño se ven mucho mas tristonas y casi no hay flores, pero de momento si volvéis arriba y comparamos con lo que encontramos, no está mal el cambio no?

Ahora nos falta arreglar el mirador poniendo también celosía en lugar de los barrotes que hay, y ya quedará todo a juego y mucho mas seguro (por si algún día tenemos cachorros! jiji).

Entradas relacionadas

Siguiendo Laura:

Informática de profesión y brico woman en mis ratos libres, me encanta coger una sierra de calar y trabajar la madera para hacer cualquier virguería. En 2010 fundé la asociación EriSOS, dedicada al estudio y conservación de los erizos de tierra (de ahí el nombre de la finca!). He hecho todo tipo de cursos relacionados con fauna salvaje y poseo el titulo de educadora medioambiental. Ahora ando intentando encontrarme a mi misma para vivir s¡egún mis valores y moral, sin perderme en el camino de la locura! ¿Quieres contarme algo? Deja tu comentario!

Últimas publicaciones de

Dejar un comentario