El horno de leña – 2. El horno

con No hay comentarios

 

Como algunos ya sabéis, llevamos unos meses en los que eso de la “slow life” no es precisamente nuestra definición de vida, pues desde que nos aventuramos a emprender las horas del día no nos dan para nada!! Tenemos nuestros trabajos, el nuevo proyecto, las reformas, obligaciones diarias… y a la que nos queda un ratito para disfrutar lo último que nos apetece es coger el ordenador, con lo que al final nunca sacamos tiempo para escribiros.

Pero ahora que las cosas ya van tomando otro sentido, que estamos aprendiendo a organizarnos mejor el tiempo y sobretodo a disfrutar mas de lo que nos gusta y dedicarle menos tiempo a lo que no, prometemos intentar volver a publicar regularmente para explicaros taaaantas cosas que hemos ido avanzando y aún no os hemos contado. Y en unos mesecitos si todo va bien habrá sorpresa!!!

Y bueno, dejo de enrollarme y vamos a lo que os interesa… el horno de leña!! Por las redes sociales ya habréis visto fotos de como quedó acabado, del pan, las pizzas,… pero hoy volvemos atrás y os traemos el paso a paso de como lo construimos para que vosotros también podáis hacer el vuestro.

Ya os enseñamos el primer paso, la construcción de una base resistente para sujetar todo el peso, así que vamos a seguir desde ahí.

Los materiales necesarios para esta fase son:

  • Un molde hecho de madera con la forma y dimensiones del horno
  • Tochos refractarios
  • Mortero refractario
  • Puerta de horno
  • Un tubo pequeño para la salida de humos
  • Cristales, arena y arlita
  • Esparto
  • Herramientas: capazo, paletin, radial, nivel y sargentos.

 

 

Empezamos con el molde, que como veis es muy sencillo y lo que nos ayuda es a coger la curbatura del horno mientras lo construimos. Primero hacemos una base del diametro del horno, colocamos luego en el centro una vertical con la altura que queremos y a partir de ahí pasamos las maderitas de un lado a otro para envolverlo y hacer la forma de la cúpula. Para doblar las maderas con facilidad las mojáis y una vez secas ya se quedan con la forma que les hayáis dado, aunque hay que sujetarlas igualmente a la base.

 

0

 

Con el molde ya preparado, empezamos creando las dos primeras fila de refractarios a su alrededor, éstos aún sin inclinación ya que serán la base, y los de la entrada donde irá la puerta. Fijaos en las fotos ya que así lo entenderéis mejor.

 

1

 

Los acollamos con el mortero refractario y así es como debe quedar, con un par de filas de la cúpula aún sin inclinación y la base en la zona de la puerta (que previamente hemos medido, claro). Las del medio no están aún acolladas, las pusimos solo para ver como iba a quedar la altura, enseguida veréis porque.

 

2

 

Seguidamente acabamos de subir las verticales de la puerta de hierro y acollamos el marco, para poder empezar cada fila de la cúpula a partir de ahí. Este modelo de puerta en concreto llevaba unas lenguetas a los lados para quedar bien unida, eso nos hizo tener que cortar alguna muesca en los tochos ya que no coincidian en altura, así que tenedlo en cuenta antes de empezar a poner el mortero y haced bien las pruebas para comprovar que todo encaje antes.

 

3

3b

 

Tras esto, rellenamos bien toda la base con cristales rotos, arlita y por último arena. Para romper los cristales podéis meterlos dentro de una bolsa de tela o similar, y romperlos con un martillo, así evitáis que salten y no os cortaréis.

Con este sencillo truco mejoramos la retención del calor de la base, tanto consiguiendo mas temperatura como evitando que se escape por abajo.

 

4

5

 

Y una vez bien compactado todo, pusimos encima los refractarios que formarían la base del interior, vigilando que quedasen bien a nivel con los de la puerta para evitar escalones que luego nos podrían molestar al meter y sacar la pala.

 

6

 

Los acollamos rellenando bien las juntas, limpiamos con esparto y así de chulo quedó!

 

8

 

9

 

Y ahora lo aparentemente mas sencillo que es lo mas complicado. Subir la cúpula. Importante ir inclinando los tochos poco a poco a cada nueva fila, siguiendo la curbatura del molde. En ocasiones era necesario utilizar medio tocho para no perder la curba, y en las filas superiores ya solo utilizabamos medios porque la curba era tan pequeña que con los enteros no era posible. También es importante ir rompiendo junta para evitar que se raje con facilidad, es decir, que los espacios entre tocho y tocho de una fila, no coincidan con los de la inferior. Si ponemos tocho – tocho – tocho…, en la de encima ponemos medio – tocho – tocho… y así ya no coincide.

 

10

 

Aquí tenéis otro plano y un detalle a comentar. En la anterior foto veréis unos sargentos por la zona de la puerta. Era para hacer un nuevo molde para la puerta: Corté una madera del tamaño del arco de la puerta, lo mojé, lo sujeté con los sargentos y una vez seco ya tenía la misma curbatura para ponerlo en la parte posterior para poder ir poniendo los tochos del arco de la puerta con facilidad apoyándolos ahí. Fijáios en las siguientes imágenes.

 

10b

 

11

 

11c

 

Y continuamos cerrando la cúpula, cada vez mas dificil y con una inclinación mayor. Pero entre el molde y el echo de que la pasta la pusimos bastante espesa y con el calor que hacía secaba muy rápido, quedaban bien sujetos enseguida y podíamos avanzar bien. Lo mas entretenido era ir cortando los tochos ya que ya no cabían siempre del mismo tamaño, a veces medios, a veces mas pequeños, podéis ver algunos huecos en la fotos para que entendáis a que me refiero.

 

12

 

No hicimos ninguna foto en la que se aprecie, pero en la parte en la que véis el hueco iba la salida de humos, lo mas cerca de la puerta posible para que el humo saliera pero no se perdiera tanto calor. Acoyamos un pequeño trozo y lo dejamos listo para poder poner el tubo grande una vez acabásemos.

 

13

 

Y así es como quedó el interior. Las juntas que habían quedado un poco vacias de pasta había que rellenarlas a mano, metiendo la cabeza dentro del horno por la puerta, y como yo soy la mas menuda pues ahí que me metí jaja

 

14

 

Y este es el resultado. ¡Toda la estructura de la puerta y la cúpula hecha! En realidad la foto es un adelanto de la siguiente parte, pues no creáis que ya está acabado! Queda una parte muy importante, ya que con ésto no sería suficiente para que el horno se calentara y mantuviera la temperatura, así que quedan muuchas capas y materiales que usar por fuera, pero eso lo dejamos para el próximo post :)   Espero que os guste y cualquier duda escribirnos en los comentarios!!

 

1

Entradas relacionadas

Siguiendo Laura:

Informática de profesión y brico woman en mis ratos libres, me encanta coger una sierra de calar y trabajar la madera para hacer cualquier virguería. En 2010 fundé la asociación EriSOS, dedicada al estudio y conservación de los erizos de tierra (de ahí el nombre de la finca!). He hecho todo tipo de cursos relacionados con fauna salvaje y poseo el titulo de educadora medioambiental. Ahora ando intentando encontrarme a mi misma para vivir s¡egún mis valores y moral, sin perderme en el camino de la locura! ¿Quieres contarme algo? Deja tu comentario!

Últimas publicaciones de

Dejar un comentario