Lecciones de la naturaleza: el tamaño no importa!

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Hace unos días estábamos pasando el rato fuera aprovechando que hacía buen día y oí unos chillidos que me resultaron familiares pero que nunca antes había oído en la zona. Una especie de ki ki ki ki kiii kiii
Los aficionados ya sabréis a quien me refiero, para los demás os dejare una pista mas. Es una rapaz muy pequeña en comparación con las demás, de la familia de los halcones, cuya característica inconfundible en vuelo es verla fija en un punto, aleteando sin parar para mantener la posición en un mismo lugar, mirando a un lado y otro en busca de su víctima, hacia la que acaba lanzándose en picado.
¿Sabéis ya de quien os hablo? ¡Del cernícalo!
cernicalo
Cernícalo vulgar. Sé que la foto no es muy buena, pero es la única que he podido conseguir de momento.

Salí corriendo a ver si veía donde estaba, pues aunque ya lo habíamos visto varias veces por la finca, nunca antes escuchamos su canto, que suele emitir cuando está cerca del nido o alterado. Y como la primera opción no podía ser, algo debía estar pasando para que gritase de esa manera.
¡Y vaya si pasaba!
Una rapaz de un tamaño muchísimo mayor pasó por encima de la casa, y aunque no logramos ver bien que era, creemos que se trataba de un busardo ratonero porque al cabo de un par de horas nos visitó uno. Su visita ya de por si era extraña, no lo habíamos visto nunca antes por la finca. La verdad es que desde que se han ido las culebreras nos visitan otras especies con mas frecuencia, supongo que mientras están ellas no dejan acercarse a nadie a la zona.
Pero bueno, a lo que íbamos. El cernícalo. No puedo llegar a comprender y me encantaría saber si alguien tiene la explicación, como un diminuto cernícalo podía estar atacando en pleno vuelo a una ave que como mínimo triplicaba su tamaño!!! Una, dos y hasta tres veces vimos como el enano se le tiraba encima a la gran ave, que iba a una velocidad impresionante sobre el valle intentando alejarse lo antes posible del lugar. Cuando parecía que iba a parar, arremetía de nuevo con las patas y la otra tenía que dar un quiebro para esquivarla. Al final la dejó marchar, la perdimos de vista, y el pequeño se posó sobre una torre de alta tensión, supongo que a descansar de la persecución.
No pude llegar a fotografiarlo, pasó todo tan deprisa y nos quedamos tan sorprendidos que no pude reaccionar. Pero son imágenes que, eso si, quedaran guardadas en mi memoria para siempre. Y agradecería mucho muchísimo que si llega a leer esto algún experto en la materia, me explique si es habitual o hay alguna explicación. De momento pero, he aprendido la lección: el tamaño no importa, es cuestión de actitud! 😛

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Siguiendo Laura:

Informática de profesión y brico woman en mis ratos libres, me encanta coger una sierra de calar y trabajar la madera para hacer cualquier virguería. En 2010 fundé la asociación EriSOS, dedicada al estudio y conservación de los erizos de tierra (de ahí el nombre de la finca!). He hecho todo tipo de cursos relacionados con fauna salvaje y poseo el titulo de educadora medioambiental. Ahora ando intentando encontrarme a mi misma para vivir s¡egún mis valores y moral, sin perderme en el camino de la locura! ¿Quieres contarme algo? Deja tu comentario!

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