Decoración con color verde menta

jarrones decorados con pintura a la tiza

A la hora de decorar nada como aportar luz y color a través de los pequeños detalles. Y es que si no os atrevéis a dar el salto en este sentido a otro tipo de piezas con mayor peso dentro de una estancia no tendréis que preocuparos de nada porque os damos una serie de recomendaciones para que el efecto sea el mismo, es decir excelente, y con detalles mucho menos importantes.

El recibidor

Por ejemplo, si queréis dar un toque verde menta a un recibidor y que vuestra casa tenga desde los primeros metros un toque diferente lo podréis hacer a través de un cuadro en el que el verde menta sea el protagonista. Si no encontráis, aparentemente, nada en este sentido recordad que podréis optar por enmarcar o hacer un lienzo de la imagen en la tabla de pantoné o usar algún programa de edición de fotografía para retocar una imagen que os guste y darle el nuevo tono de moda.

Si bien es cierto que en cualquier otra estancia será totalmente factible esta idea, no lo es menos que en el caso de un salón también podéis optar por pintar vosotros mismos unos marcos de diferentes tamaños y colgarlos, jugando siempre con las proporciones y las distancias, de tal manera que generéis un punto en el que todas las miradas vayan hacia él y se convierta en el centro de la estancia.

Esculturas y figuras

Otra posibilidad pasa por decantarse por algún tipo de escultura o figura en su defecto de esta tonalidad. Se trata de una opción que puede darse perfectamente tanto en un salón como sobrepuesta a una cómoda en una habitación.

Pintar las paredes de verde menta

También es una opción apta para cualquier lugar de la casa pasa por pintar las paredes en esta tonalidad. Al tratarse de un color claro y en clave pastel es especialmente recomendable para habitaciones o salones y dentro de esta opción existen varias posibilidades. La primera de ellas pasa por pintar una pared en este tono y el resto dejarlas en blanco, de este modo lo que se genera es una atención todavía mayor hacia este lado.

La otra posibilidad es pintar todo el habitáculo con este color. En cualquier caso, no tengáis miedo a pintar en un momento determinado porque lo cierto es que es algo bastante más económico de lo que se puede pensar, sobre todo, si lo pintáis vosotros mismos.

Manualidades en verde menta

Por supuesto, tampoco pueden faltar los elementos más originales que podréis hacer vosotros mismos. Por ejemplo un florero en el que poner unas bonitas flores. Para ello bastará con que cojáis una botella de cristal y le peguéis una pegatina impresa de este color verde menta, de tal manera que no se vea nada o apenas el cristal y parezca una pieza entera realizada en este tono tan suave.

Siguiendo con los detalles que son capaces de vestir una estancia encontraríamos la opción de la lámpara. Y es que desde optar porque el pie de la lámpara, en el caso de que sea de mesa, esté hecho en este color a que esté la pantalla, lo cierto es que se trata de una opción diferente a todo que será capaz de convertirse en el protagonista de la estancia.

Un revistero tampoco sería una mala opción. Podéis escogerlo desde PVC pintado de verde menta a madera lacada en este tono. Si os cuesta encontrarlo no os preocupéis porque justo la madera es un material que se laca fácilmente y cualquier profesional carpintero os lo hará sin mayores problemas. En definitiva, diferentes opciones que no podéis dejar pasar por alto si queréis dar un nuevo aire a vuestra casa.

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